Camino solo. Me siento libre. Soy la imagen sin color de un comercial de ciudad. Entro al cine. Imágenes oníricas sin sentido. Final con gusto a televisión. Salgo y sólo quiero volver a casa, a mi amada, a su bebé, a sus locuras, a sus labios...salgo del cine y comienza la película. Robertchek.
En este mar gigantesco de caras y cemento, envío mi mensaje en la botella... agua, agua!!! tanta agua por doquier y ni una gota para beber.