
Bitácora del capitán: no hay cambios en la ruta. La carga está intacta, aunq un poco humedecida. El sol ha dejado de salir tan calidamente como en el verano. El invierno se apodera de la luz. Las tinieblas se acercan, estamos cruzando el navío muy cerca de una gran nube gris capaz de engullirlo todo, las provisiones, la luz, la nave, las almas. El capitán ha perdido momentáneamente el rumbo... creí q saldríamos en un santiamén y llevamos 8 años tratando de retomar la senda. Creí q sería fácil navegar de día y mi mal humor echó todo a perder... cuánto navegamos con luz de sol?... mmm... fueron dos semanas en verano y cuatro en otoño. Ahora ya es pleno invierno y el frío y la tormenta han hecho q la tripulación se quede en los camarotes. Las provisiones son escasas, aunq suficientes. La moral está baja... los hombres comienzan a hablar a mis espaldas, cada vez conversamos menos.... me estoy alejando de ellos. Me comienzo a encerrar en mí mismo... me da lo mismo si abandonan la nave, si se pelean entre ellos o si enferman gravemente...... q se mueran todos ellos!! me han dado solo dolores de cabeza (y también buenos momentos) y ahora varios de ellos podrían ser capitanes. La nave esta sólida como una roca aunq los años no pasan en vano. Esta hinchada la madera de tanta sal q se acumula en sus vetas y aunq no ha fallado, escuché ruidos y crujidos q antes no existían. 34 años llevamos navegando y no hemos llegado a puerto... estamos cerca, pero la gran nube nos impide el paso. De rodear gastaríamos todas las provisiones q nos quedan (q ya están añejas) y nos tomaría tiempo y energía. De atravezar el nubarrón... no estoy seguro si llegaríamos a destino. El puerto se cierra el próximo invierno (queda un año). El nombre del puerto ocupa mi mente todo el día, más no la noche. Su nombre me da fuerzas, me da luz y me empuja a la actitud de capitán... las nubes no me podían alcanzar y lo hicieron igual, no las atravezaremos, las comenzamos a bordear... RobertChek.02Ago.2007
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