Bitácora del capitán: no hay cambios en la ruta. La carga está intacta, aunq un poco humedecida. El sol ha dejado de salir tan calidamente como en el verano. El invierno se apodera de la luz. Las tinieblas se acercan, estamos cruzando el navío muy cerca de una gran nube gris capaz de engullirlo todo, las provisiones, la luz, la nave, las almas. El capitán ha perdido momentáneamente el rumbo... creí q saldríamos en un santiamén y llevamos 8 años tratando de retomar la senda. Creí q sería fácil navegar de día y mi mal humor echó todo a perder... cuánto navegamos con luz de sol?... mmm... fueron dos semanas en verano y cuatro en otoño. Ahora ya es pleno invierno y el frío y la tormenta han hecho q la tripulación se quede en los camarotes. Las provisiones son escasas, aunq suficientes. La moral está baja... los hombres comienzan a hablar a mis espaldas, cada vez conversamos menos.... me estoy alejando de ellos. Me comienzo a encerrar en mí mismo... me da lo mismo si abandonan la nave, si s...
En este mar gigantesco de caras y cemento, envío mi mensaje en la botella... agua, agua!!! tanta agua por doquier y ni una gota para beber.