Siempre que está lloviendo nos ponemos tristones, pero qué más da? Si al final la lluvia es tan alegre como cualquier otro fenómeno de la Naturaleza. Tan sólo hay que imaginar que es lo que más me gusta hacer e imaginar haciendolo con lluvia. Claro, eso de salir a tomar el sol si es lo que más me gusta hacer está como decirlo, un poquito fuera de lugar. Pero comer, dormir, hacer el amor, fumar u habano o beber u whiskey... Son simples placeres de días de lluvia... Pero heme aquí trabajando en una oficina iluminada artificialmente haciendo la luz más fría que el día. Me encuentro sentado en mi porción de oficina (esos módulos que separan a las personas de las otras personas, pero sin separarlas del todo. Confuso, no? miro a mi alrededor y muchos se encuentran mirando a la muralla de fierro gris... mirando al infinito a traves de los monitores de sus respectivos-asignados computadores o bien conectados a sus seres queridos a traves del teléfono o algun messenger. Aquí en la oficina, pero...
En este mar gigantesco de caras y cemento, envío mi mensaje en la botella... agua, agua!!! tanta agua por doquier y ni una gota para beber.